El lado salvaje de los animales que viven en las novelas

El lado salvaje de los animales que viven en las novelas es un elemento que les sirve a los comerciales grupo planeta para provocar el interés en los lectores.

 

Un ejemplo muy común es la literatura que contiene animales como la salamandra. Como en el caso de otros animales existentes en la vida real, a lo largo de los siglos se le han atribuido diversas cualidades fantásticas.

 

Desde la época de la Ilustración en adelante, se ha llegado a diferenciar al animal real y la criatura legendaria como dos conceptos distintos, especialmente en el mundo del ocultismo. La criatura mitológica suele representarse con un aspecto muy similar al de la salamandra real, pero con una particular afinidad hacia el fuego.

 

Las primeras alusiones conocidas acerca de este animal se atribuyen a Aristóteles, quien asociaba a la salamandra con el fuego, y aseguraba que lo apagaba al pasar sobre él. El propio San Agustín recurrirá también a la salamandra, como símbolo del condenado que sufrirá las llamas eternas del Infierno, sin consumirse.

 

Al compás de las cada vez más exóticas descripciones que van surgiendo, los bestiarios jugarán un papel decisivo en esta diversificación, además de adjudicarle las más sorprendentes morfologías, representándola con apariencia, ya canina, ya porcina, o incluso con rasgos humanos.